Íbamos a bañarnos mi pequeña y yo (2 años). Por ahí andaba su libro que se puede mojar, uno acolchonado de plástico. Ella lo vio y dijo: "El libro de matar".
En mi cabeza se oía, casi estoy seguro, "te doy una canción con mis dos manos, con las mismas de matar". La vi y le sonreí intrigado. Repasé la historia del librito, un elefante que se baña. Estaba seguro de que ningún personaje se muere, sólo se salpican agua.
--¿De matar?
--¿De matar?
--De matar mosquitos.
--Ah sí, amor.